Primer entreno de octubre y a partir de esta semana sacaremos ya el Ranking oficial con los tres primeros partidos disputados.
Hubo riesgo de que pudiese llover pero afortunadamente el agua nos respetó.
Las novedades de esta convocatoria fueron Felipe, Rafa y Paco.
Echaron a suertes en esta ocasión Felipe y Jorge Algaba.
LOS AZULES
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| De izqda a dcha, Gallego, Paco, Rafa, Antonio Garijo, Felipe y David |
LOS ROJOS
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| De izqda a dcha, Ángel, Edu, Mostapha, Adri, Alberto Taja y Jorge Algaba |
Hablando ya del partido, a priori en el equipo azul éramos bastante defensivos, sólo había un delantero puro, Felipe; mientras que en los Rojos la cosa estaba más equilibrada y tenían a Adri, que últimamente está aún más de dulce.
El partido comenzó con los Rojos teniendo más posesión y los Azules defendiendo en bloque bajo, como no podía ser de otra forma.
Ante la roca defensiva azulina poco podían hacer los rojillos, tocar, tocar y tocar e intentar vislumbrar alguna rendija por la que conseguir hacer gol. Fue un partido cerebral, estratégico, estático. Parecía un tablero de ajedrez donde los dos equipos iban moviendo las piezas con mucha cabeza y detenimiento.
Los Azules también atacaban, por supuesto pero eran más latigazos y contragolpes.
Los minutos fueron pasando y el marcador inicial no se movía. Pasada la media hora larga de juego, llegó por fin el primer gol del entreno, de la mano de Gallego, que controló un balón dentro del área, le hizo un sombrero a su defensor con toda la sangre fría del mundo y ya delante del portero le batió de forma bastante sutil y sencilla. Golazo y ventaja para el equipo azul. 1-0.
Así estuvimos bastante rato, los Rojos apretando aún más arriba y por otro lado, defendiendo más arriba con una presión asfixiante. Los Azules achicábamos aguas como podíamos realizando un gran trabajo atrás de solidaridad unos con otros y basculando de forma automática casi perfecta, ofreciendo apoyos y defendiendo unas veces al hombre y otras en zona casi sin mirarnos, como si nos conociésemos de toda la vida.
En una jugada en la que Felipe estaba de portero, salió un poco con el balón controlado, vio que Rafa estaba libre de marca más adelante, le pasó y éste se presentó casi solo contra el portero, disparó, el cancerbero se la paró y el rechacé le volvió a llegar de nuevo con bastante fortuna y ahí sí que ya no perdonó. 2-0.
Parecía un punto de inflexión pero no todo iba a ser tan fácil. Los Rojos comenzaron a jugar a ratos con portero jugador pero no tenían la suficiente paciencia y al poco de pasar el centro del campo ya estaba alguno tirando desde fuera del área.
Al final su primer gol llegó de penalti por unas manos claras de Gallego que tampoco pudo hacer mucho por evitar que le diese el balón entre una maraña de jugadores. El lanzamiento corrió a cargo de Alberto Taja, que no marró el tiro y significó el 2-1.
El 3-1 para los Azules llegó poco después gracias a Felipe, que librándose de su par, el balón se quedó como suelto, Ángel que estaba de portero salió, Felipe lo vio y antes de que chocasen uno con otro pudo mandar desde larga distancia el balón a la portería contraria. El balón iba sin mucha fuerza y parecía que un jugador rojillo podía llegar antes de que rebasase la línea de gol pero no fue así.
Con ese resultado, el equipo azul se relajó un poco, y fruto de ello, en una jugada en el centro del campo entre Felipe y un servidor, el primero perdió la bola, los Rojos montaron un contragolpe y acortaron distancias en el luminoso. Gol casi regalado. 3-2 y eran las 22:06. Aún quedaban cuatro minutos en los que todo podía pasar.
Esos minutos se hicieron larguísimo para los Azules que estábamos pidiendo la hora como el comer. Los Rojos lo intentaban de todas las formas posibles pero unas veces la paraba el portero, otras perdían el balón por los nervios, otras el balón se iba rozando el palo de nuestra portería...
Y ya cuando se cumplió la hora, 22:10, dijimos que a la siguiente fuera se acababa el partido. Y así fue, en un disparo de ellos, que rebotó en alguien nuestro, el balón se marchó a córner y ahí se acabó lo que se daba.
Victoria para los Azules. Podría decir que merecida pero quizás me estoy extralimitando y a lo mejor lo justo hubiese sido un empate por el tremendo esfuerzo que hizo el equipo rojo por llevar el peso del partido, aunque no hay que olvidar que los Azules hicieron una excelente tarea defensiva. Cumplieron con creces en ese aspecto.
Lo que a nadie se le puede escapar es que, por tercera vez consecutiva, el partido fue vibrante, emocionante y de los que gusta mucho jugar.
Para acabar, pues ya sabéis, refrigerio al canto y a comentar las jugadas más destacadas en la terracita más cercana.


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